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7 Abril 2011

Eulalia Lledó: humildad e inspiración

La Universitat de València celebra estos días un encuentro sobre igualdad en la Facultat de Filologia, Traducció i Comunicació, donde me he formado académicamente, y ha contado, entre otras, con la participación de Eulalia Lledó, cuya conferencia combinó dos virtudes que a veces escasean en el ámbito filológico: humildad e inspiración.

Su aportación a estas jornadas, propiamente lingüística, se podría resumir en tres aspectos que se entremezclaron en una charla que, por encima de todo, fue un muestrario de ejemplos de uso sexista y de las formas que adopta el lenguaje, tanto para manifestarlo, como para tratar de evitarlo. En efecto, un primer aspecto destacable de la conferencia fue el planteamiento de diversos problemas textuales y semánticos relacionados con el sexismo lingüístico a partir del análisis de textos actuales extraídos, en su mayoría, de la prensa, pero también de textos literarios (narrativos, ensayísticos...). Ahora bien, el abanico de ocurrencias presentadas no se limitó a una mera constatación de los fenómenos descritos, sino que sirvió de punto de partida para proponer diferentes alternativas de todas aquellas de las que nos provee la lengua.

Como muy bien recordó la autora, "la lengua no es sexista", sino el uso que de ella hacemos en nuestros discursos, orales y escritos, así como de la selección de imágenes que acompañan a esos escritos (sobre esta cuestión he querido reflejar mi humilde opinión en un capítulo con que colaboro para una Guía de uso no sexista del Instituto Cervantes). Las fotografías, gráficos o dibujos de cualquier tipo aportan un valor añadido y comunican aspectos que contrastan muchas veces con el mensaje lingüístico.

En segundo lugar, la conferencia sirvió para conocer la ingente labor de revisión lexicográfica de E. Lledó y, de ahí, la relación que mantiene con la RAE, no del todo grata al no aceptar y recoger las recomendaciones que de esa labor se derivaron, máxime cuando habían sido fruto de un encargo de la propia institución. Poco sentido tiene contratar a un experto externo para que evalúe o sea auditor de tu gestión, si sus resultados no sirven para hacerte mejorar o para intentar subsanar las carencias o defectos de tu trabajo. Al mismo tiempo, esta situación genera, como es lógico, un sentimiento de desilusión y de frustración al comprobar que todo tu esfuerzo no tiene ninguna consecuencia ni ha servido para el propósito que se había planteado.

Por último, y como consecuencia de lo anterior, quedó patente la humildad de Eulalia Lledó, pues estas cuestiones no fueron, en sentido estricto, parte de su conferencia, sino que surgieron a colación de las preguntas de los asistentes, mayoritariamente periodistas y lingüistas, pero también empresarias y funcionarias de la administración. Dicho de otro modo, la autora se vio obligada a contar la fuente de sus fundadas opiniones acerca del tema tratado y esta constituye un inmenso corpus que Lledó ha manejado con detalle y, por ello, es una de las voces más autorizadas en este ámbito. Si su ‘confesión' del material trabajado fue totalmente humilde, sus propuestas y opiniones fueron del todo inspiradoras. Ya Mateo Alemán consideraba que ‘el buen maestro, explica; el maestro superior, inspira', y mucho de ello encontramos en Eulalia Lledó, sin duda, humildad e inspiración.

Marta Pilar Montañez Mesas

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Hola a todos! soy una filóloga a quien le encanta escribir. En este viaje vital, he decidido hacer una parada con destino en tu corazón. Saludos!!!

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