“No quiero hablar” del partido
No piensen que me contradigo si siguen leyendo, pues hoy toca felicitar a la roja, a la camiseta y a todo lo que representa: un sueño que, les confieso, para mí no era imaginable, incluso después de todas las imágenes con que las televisiones nos abruman, hay momentos en que aún dudo si será verdad que hemos ganado la Copa del Mundo de Fútbol en Sudáfrica. Me cuesta creerlo y es porque no estamos acostumbrados a ganar en este deporte. Ganamos la Eurocopa 2008 y tampoco nos lo acabamos de creer, ¿será humildad? Supongo que es una humildad ganada a fuerza de derrotas en cuartos de final, a golpe de equivocado silbato como en Corea y Japón... pero los golpes engrandecen las victorias y se saborea mejor el triunfo.
Ahora bien, el artículo tenía dos objetivos marcados por dos aspectos que, con todo lo que se ha hablado, me gustaría destacar. Tema solo hay uno: la victoria, pero aspectos, todos los que se quieran tratar. Y, por ejemplo, hoy muchos preguntan: ¿viste el beso que le dio Iker a Sara Carbonero? Qué romántico, ella toda profesional aguantando el tipo y él, ¡zas!: "no quiero hablar, te quiero a ti" (ooooh). Me encantó ese momento, sobre todo, porque ya está bien, me gustaría ver ahora a los que la criticaban al principio del mundial: que si desestabilizaba a la plantilla, que si desconcentraba a Iker, sí, sí, desconcentradísimo estuvo ayer en los dos paradones... Y los holandeses, de pena, menuda imagen de antifútbol para los miles de chavales que estarían viendo una final de la copa del Mundo, el escaparate de lo que debería ser un juego limpio y bonito. Los naranjas (que ya no son mecánicas, sino mediocres) merecieron perder, y no solo porque lo dijera el pulpo, que también ha dado que hablar lo suyo y con razón: al pulpo lo que es del pulpo. Pero a mí me interesa el lado humano que, junto al deportivo, enseña una imagen modélica a las nuevas generaciones.
Fue humano llorar con la victoria, recordar a los compañeros que se dejaron la vida en el campo y que habrán disfrutado desde la grada del cielo (Jarque, Puerta...), fue humana la reacción de quienes viven esclavos del protocolo y fuerzan sonrisas en los palcos de honor, fue humano el beso, que cerró más de una boca, y nunca mejor dicho. Ya lo expresa el dicho: detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer. ¡Y qué mujer! Porque la periodista Sara Carbonero es una profesional que ha destacado en periodismo deportivo desde la radio, pasito a pasito, haciendo todo tipo de programas, de esos que nadie quiere porque se emiten en horas intempestivas (sábados o domingos a las 7 de la mañana, por ejemplo), que yo la escuchaba haciendo crónicas, a pie de campo, y con reportajes sobre deportes minoritarios. Vamos, que ha empezado desde abajo, trabajando día a día, como otras que también han salido de la radio, como Silvia Barba, otra extraordinaria periodista deportiva que fichó para televisión.
Lo triste es que a mujeres como a estas se las identifique por su relación personal y no por su talento y valía profesionales. No es Sara Carbonero ‘la novia del' portero Íker Casillas, sino la periodista y el deportista de élite son pareja. Más grave es el caso extremo, cuando él no es profesional pero por circunstancias sale en televisión: todavía me irrita los tímpanos escuchar que Almudena Cid es ‘la novia de' Cristian Galvez. Con todos mis respetos para el presentador, pero él es pareja de la mejor gimnasta española de todos los tiempos, la única que ha participado como deportista de élite entre las mejores del mundo en 4 Juegos Olímpicos consecutivos, en un deporte tan sacrificado y donde se envejece tan pronto como la gimnasia, que no es, precisamente, de los más seguidos ni de los que más afición generan en España.
¡Qué injusto que se hablara de todo menos de deporte! Menos mal que hubo justicia en el resultado, y que ganó lo humano. Quizá ahora piensen que la periodista fue un talismán para el equipo y se la lleven a los demás partidos, que eso de la buena y la mala suerte siempre funciona en prensa. En efecto, ganó el fútbol, dicen algunos, y llevan razón. Me gusta que haya ganado España, por varias razones, y ese es el segundo aspecto de la victoria que destaco, también como parte de lo humano.
La victoria de los jugadores españoles por fin se ha vivido como algo exclusivamente deportivo, por fin la política y el deporte han estado juntos pero no revueltos, por fin la bandera y el himno no son símbolos de ningún partido político en particular. Ciertamente, como también se ha dicho, las nuevas generaciones no tenemos referencias políticas de otras épocas y se canta ‘yo soy español' pensando en un gol y no en unas elecciones.
Me gusta que haya ganado España para ver si de una vez por todas se confía en los jugadores nacionales, y dejan de invertirse cantidades indecentes de euros en derechos sobre jugadores, tan válidos como los nuestros, pero que quitan inversión en la cantera (de donde salió Iker y otros campeones del mundo 2010, por cierto). Se podría plantear si a estos también les convienen rebajas de julio en el sueldo (ya sé que se embolsarán 600 000 €), como los funcionarios y otros sectores, pero ya se sabe que en tiempos de crisis son frecuentes los éxitos deportivos (recordemos el pucherazo y el mundial de Argentina).
Pero bueno, no quiero hablar (más) del partido, me quedo con la emoción hasta el final, con las caras de los aficionados mirando fijamente las pantallas y gritando con cada jugada, con la piña que han hecho los jugadores, con el orgullo de las familias, con el juego bonito de nuestros campeones en ciertos momentos y, por supuesto, con el beso del capitán: "no quiero hablar, te quiero a ti". Yo también tengo a mi portero y también es un campeón.
Un beso a todas las profesionales que trabajan cada día para que hablen de su trabajo, no del sexo biológico que figura en su carnet de identidad. ¡Vamos, España!
Marta Pilar Montañez Mesas (12-07-10)

ANGELES dijo
QUE ALEGRÍA LEERTE CON TAN POCOS DIAS DE DIFERENCIA, DESPUES DE UN LARGO SILENCIO.
LA VERDAD ES QUE NO SE PUEDE DECIR NADA MÁS CLARO AL RESPECTO.
HOY CREO QUE LA PEOR ETIQUETA QUE TE PUEDEN COLGAR ES LA DE "NOVIO / A DE...". CONOCEMOS A MUCHO HIJOS DE... (FAMOSAS TONADILLERAS), NIETOS DE... (ANTIGUOS DICTADORES), HERMANOS DE... (EX MARIDOS DE INFANTAS DE ESPAÑA) Y AHORA TOCA ESTA. COMO SI SER NOVIO / A DE... SUPUSIESE SOLO SER ESO, LA PERSONA DE AL LADO DEL FAMOSO / A - CONOCIDO / A.
PUES NO, ESTA CHICA ES UNA PROFESIONAL, "INSULTANTEMENTE GUAPA" (COMO YA HE LEIDO POR AHI) PERO UNA PROFESIONAL. ¿OS HABEIS PREGUNTADO QUE HICIERON LAS ESPOSAS / NOVIAS DEL RESTO DE JUGADORES? ¿POR QUE HA DE PARECERNOS MAL QUE LOS TRIUNFOS SE CELEBREN CON LOS SERES QUERIDOS? ¡¿A CASO NO LO HACEMOS TODOS?!
EL PROBLEMA DE ESTE DEBATE ABSURDO ES QUE NOS OLVIDAMOS DE LO MAS IMPORTANTE, DEL TRABAJO DE 23 PERSONAS, DE UN EQUIPO TECNICO, DE LAS FAMILIAS DE TODOS ELLOS QUE HAN SUFRIDO MAS QUE NADIE. TODOS ELLOS NOS HAN HECHO VIVIR POR PRIMERA VEZ Y EN PRIMERA PERSONA LO QUE ANTES VEIAMOS CON ENVIA, NO CON ENVIDIA SANA COMO SE SUELE DECIR, PORQUE LA ENVIDIA AL FINAL DE CUENTAS ES ENVIDIA Y NO HAY QUE CONFUNDIRLA CON LO QUE SE SIENTE EN ESTAS OCASIONES: ORGULLO.
AHORA SOLO QUEDA REZAR PARA QUE ESTE "ACONTECIMIENTO PLANETARIO" NO SE POLITICE. POR NADIE (AUNQUE SERÁ DIFÍCIL CON LO QUE TOCA MAÑANA).
MUCHOS BESOS. GRACIAS POR VOLVER. NO NOS ABANDONES DURANTE TANTO TIEMPO.
13 Julio 2010 | 01:35 PM