Entre dos aguas
Suele decirse de quien se encuentra entre dos pasiones, en mi caso, en parte es así, pero no por estar entre dos pasiones amorosas, sino profesionales: la docencia y la investigación. A priori no tienen por qué ser incompatibles o excluyentes, pero en la práctica, la carga de una u otro te impiden dedicarte a ambas con un mínimo de rigor y profesionalidad.
Por mi parte, no me gusta dejar ni hacer las cosas a medias, no puedo (no quiero) realizar algo solo al 50% de exigencia, pero es cierto que tampoco puedes desarrollar todo al 100% de tus posibilidades, al menos, debería buscarse, eso sí, el 99%, que no deja de ser un porcentaje ambicioso si tienes abiertos varios frentes de dedicación.
Dice una canción, a ritmo de sevillanas, que
"Sin saber dónde escoger.
Dos barandas tiene el puente
y un par de remos el barquero...
Eso de sobra lo sé..."
Lo que uno no sabe es, si tiene que decantarse por alguna de ellas y olvidarse de la otra, al final de la vida, cuál de las dos decisiones será la mejor. Yo no me planteo renunciar a nada. Sin embargo, ahora me toca escoger y casi no tengo elección. La vida me va a cambiar en esta semana y la inminencia del cambio me tensa, me altera, me inquieta. Siempre me he preciado de afrontar las cosas con entereza de puertas para afuera, aunque luego me lamentase o me derrumbase en la soledad de mi habitación.
Espero que en esta etapa que ahora empiezo, pueda seguir dedicando parte de mi tiempo a mi otra pasión, tenga suerte y sea feliz. Un abrazo a todos,
Marta Montañez (4-9-09)

melissa boix dijo
Tú eres muy inteligente, y seguro que lo que elijas será lo acertado porque lo habrás analizado al detalle. Ya sabes...una balanza con pros y contras... y de ahí tu elección que seguro que será la acertada o al menos la que te haga más feliz en estos momentos.
Un beso.
4 Octubre 2009 | 07:34 PM