Sobreviviendo sueños
Me he dado cuenta de que la vida es un camino
que no se acaba aunque tropieces una vez.
Me he dado cuenta de que el destino
es ese camino que has de recorrer.
Me he dado cuenta de que el silencio
es el mejor amigo para no ofender.
Me he dado cuenta de que hay momentos
en que querrías desaparecer,
sin pensar en lo que atrás dejas
y sin soñar con lo que puedes llegar a ser.
Sueña, sueña despierta, pero sueña,
que sin sueños no hay vida, ni destino,
ni camino, ni trayecto por el que luchar,
que sin sueños no hay objetivos ni motivos,
ni metas por las que te tengas que esforzar.
Si no sueñas, no estás vivo,
sobrevives, sin más.
Vivir sin soñar no es vivir,
es sobrevivir nada más.
Para todos aquellos que han perdido las ilusiones o la confianza en sus posibilidades. Gracias Mila, Marta, María José, María, Lorena, Nadia y Juan por alimentar mis sueños.
Marta Pilar Montañez Mesas (24-06-09)

María José Fernández dijo
Hola, guapísima:
Precioso el texto y encantada de ser una persona que pueda ayudarte en algo, aunque tú no necesitas a nadie porque vales mucho.
Muchísimo éxito, suerte y ADENANTE.
Un besazo,
Mª José
24 Junio 2009 | 01:41 PM