Miro por la ventana buscando una respuesta, y no hay nada. El vacío me impregna, me invade una sensación de soledad infinita, de sinrazón, de final del trayecto sin meta ni destino. Abro los ojos y, sin embargo, no veo nada. No hay camino. No hay destino. Mi ruta se acaba y no hay marcha atrás, no se puede desandar lo vivido. Miro sin ver y camino sin sentido. El viento me golpea la cara y tiritan mis mejillas de frío. Solo me queda el olvido.
¡Cuántas veces vemos la vida como un pozo sin fondo, como un túnel negro sin salida, como un inmenso océano, o mar, o puente, infranqueables! Me fallan las fuerzas, el ánimo ha huido, me siento sola, y no sé hacia dónde caminar ni en qué sentido. Por fin, cierro lo ojos y veo que solo tengo un amigo, Dios, mi apoyo, mi testigo. Que en sus manos encuentre el consuelo y en su amor encuentre el auxilio.
(Marta Montañez, 21-12-07)
servido por martapilar
1 comentario
compártelo
Juanita dijo
¡Muy lindo!!, a medida que te leo, sinto que me identifico contigo, con tu sentir... detras de tus vresos se esconde una gran melancolía, ya mismo te agrego a mi lista de amigos, no quiero que te me pierdas, Abracito.
12 Marzo 2008 | 05:38 PM