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La Coctelera

Próxima parada, tu corazón

Mañana será otro día, y será mejor.

18 Julio 2006

MONÓLOGO DE UN SOLTERO NO EMANCIPADO

Ando estresado, de exámenes, nervioso. Mi madre no me deja vivir. Como madre es intocable, pero como compañera de piso... es insoportable. Lo suyo siempre es más importante. Da lo mismo lo que tú estés haciendo: ella tiene la preferencia. Menos mal que no lleva coche, porque sería un peligro público. Una madre siempre tiene prioridad, hasta para lo más absurdo:
- Cariño, ¿estás haciendo algo? No me aclaro con esto. Tengo que colocar las camisas de tu padre, y no sé cómo, si las de invierno y las de verano, o las de diario y las de vestir, o las que se pone y las que no se pone...
Tú la miras con cara de “¡Qué me estás contando!” y le dices:
- Mamá, es que estoy estudiando que mañana tengo un examen.
- Bueno, pues nada, sigue.
Esta consideración de la madre es aparente, ella sigue pensando que lo suyo es más importante y que haces mal en negarle tu ayuda. A partir del momento en que no la ayudas y das una excusa (porque para ella no es una razón, es una excusa), estás condenado a cumplir esa excusa, ni se te ocurra ir a la nevera:
- ¿Qué haces?
- Es que tenía sed.
- ¿No estabas estudiando...? Mira como para eso sí tienes tiempo, claro.
- Pero mamá...
- Da igual, ya puedo yo sola. Nadie me ayuda, siempre tengo que hacerlo todo yo.

Ha conseguido hacerte sentir culpable, y lo peor es que lo hace a propósito. Se te ocurre llamar a un compañero para preguntar por el examen, para ver si sabe qué preguntaron el año pasado y tal (¿Cómo se te ocurre? ¿Cómo osas ausentarte de tu estudio?)

- ¿Qué? ¿Hablando por teléfono?
- [No, bailando claqué –piensas tú]
- ¿No tenías que estudiar tanto para el examen de mañana?
Ni siquiera pierdes el tiempo en explicarle que llamas por cuestiones del examen, total, no te creería. Prefieres colgar y no tener que dar tantas explicaciones. Una madre es como una novia, solo que no puedes llevarla a su casa y quedarte tranquilo: a esta la tienes en casa.
Al igual que las novias, las madres quiere atención absoluta, eres suyo, y por tanto, estás a su disposición:

- Hijo, llévame al centro que he quedado con unas amigas.
- Mamá, no puedo, tengo partido. Coge el bus o el metro.
- Siempre con los partidos, no sé ni cómo te dejo que juegues, que luego te lesionas y tengo que cuidar de ti.
Ahí es cuando tú piensas que, efectivamente, eres un estorbo para tu madre, según sus palabras, de tus lesiones no le fastidia que te duela, sino que tenga que estar pendiente de ti. Y eso te duele.
Pero lo peor, es que por alguna extraña razón, si una madre se lo propone y aunque seas inocente, te hace sentir culpable:
- Es que no me ayudáis, no tengo apoyo de nadie, no me regaláis nada, no tenéis detalles conmigo... A Fulanita sus hijos le han regalado bolso...
Ahí la tienes que interrumpir:
- Oye, mamá, que yo te regalé un bolso para tu santo.
- Sí, claro, para ir a la playa.
- Bueno, pero es un bolso, ¿no?
- A mí nadie me entiende, me tratáis como si estuviera loca...
Ya lo ha conseguido. Será por los remordimientos (o por no escucharla durante un rato), pero sales corriendo a comprarle algo, lo primero que encuentres, un bolso, para que no le tenga envidia a su amiga ésa de hijos maravillosos, cariñosísimos y todas esas tonterías. Tonterías, porque esos hijos son tus amigos, y son como tú, sin novia, pero con una madre más pesada que todas las cosas, que con tal de tenerla contenta, eres capaz de comprarle lo que sea. Un día me dijo un amigo que “madre no hay más que una, y menos mal”. Pues eso, que menos mal, aunque lo cierto es que no podríamos vivir sin ella.

(17-07-06)

servido por martapilar 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Nusa

Nusa dijo

jajaja...muy bueno.
Saludos

18 Julio 2006 | 11:39 AM

Maria

Maria dijo

Hola!! Que verdad más grande!! Ja,ja,ja!! Mi madre es igual: igual de pesada, igual de insoportable...yo vivo en un piso de estudiantes durante el curso, y ahora que estoy en mi casa...ufffff!!!!!!! Menos mal que hago escapaditas de vez en cuando, sino no podría con ella,jajaja!!

Un besito desde Valencia!!

18 Julio 2006 | 11:45 AM

Marta

Marta dijo

Hola María. Yo también soy de Valencia. Muchas gracias por participar en mi humilde blog. Un saludo.

18 Julio 2006 | 12:35 PM

eli

eli dijo

¡Hola Marta Pilar!
Me he dejado caer por tu blog y he leído todo el retraso que llevaba. ¡ Estás hecha toda una escritora! y de temas variados. Los mejores son los que me arrancan la sonrisa (que escasea en mi más que el agua en sequía), como este último. ¡ Qué razón llevas hija mia!... pero particularmente creo que ese tipo de madres son las mejores, porque aunque con brotes neuróticos y controladores marujiles, denotan la preocupación y la entrega hacia su familia.
Como anécdota matriarcal, dejo la siguiente, que roza el límite de la obsesión de limpieza por parte de algunas madres: .

P.D.: Lo peor de todo es que yo voy a seguir sus pasos, porque a veces pienso como ella, me arrepiento de mis errores adolescentes poniendome en la perspectiva materna, hablo como ella y medio actúo como ella. PERO PARA MI ES TODO UN ORGULLO OBTENER EL LEGADO DE MI MADRE.

P.D.2: Enhorabuena por tu blog!!!! ME ENCANTA!

18 Julio 2006 | 01:25 PM

ELI

ELI dijo

Vuelvo a irrumpir en tu blog por un problema técnico, no ha salido la anécdota de mi madre! no sé por qué :( me parece que es porque la he escrito entre corchetes. Voy a probar a ver si sin ellos sale.
La anécdota es la siguiente:
Mi madre en uno de sus zafarranchos matutinos del sábado, llegó a desmontar los botones del teclado del ordenador unicamente para limpiarlo, según ella, como Dios manda. Lo hizo una por una, con la ayuda de un destornillador y con un previo plano que se hizo con la ubicación de todas las piezas del teclado, para evitar confusiones a la hora de montarlo. Claro está, que cuando lo dejó reluciente como un templo, al disponerse a montarlo empezó a rabiar ya que, en ocasiones, montar de nuevo las cosas no es igual de rápido que desmontarlas. Total, que la pobre mujer se llevó cerca de una hora, si no más, en acabar de poner todas las piezas mientras relataba una y otra vez: Pá qué me meteré yo en estos fregaos. Pero la cosa es que siempre se le olvida y se vuelve a meter.

18 Julio 2006 | 01:30 PM

Schumacher

Schumacher dijo

Muy bueno lo de las madres, llevas razon en todo, tengo dos hermanos, x llamarlos de alguna manera, y mi madre esta todo el dia mareandonos, xo es lo q dices al final, no podriamos vivir sin ella; ya ves, yo llevo una semana con ella fuera de casa y ya añoro sus broncas y cabreos, xo dudo muxo q ella añore eso jejeje. :)

20 Julio 2006 | 01:55 AM

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Hola a todos! soy una filóloga a quien le encanta escribir. En este viaje vital, he decidido hacer una parada con destino en tu corazón. Saludos!!!

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