"Dicen que estoy loca..."
Dicen que estoy loca, todo el mundo lo dice, y cuando la mayoría lo opina... vamos, que al final me voy a creer que es verdad, entonces lo asumo, sí, estoy loca. Voy a argumentar a favor de mi propia locura y mi locura me dice que debo saber qué soy exactamente, así que voy a ir al diccionario, que es lo que me dicta mi locura. Y leo textualmente: “loco, loca ... que ha perdido la razón | de poco juicio, disparatado e imprudente...”. ¡Vaya! No es que me aclare mucho las cosas pero al menos puedo sacar algunas conclusiones.
Según el diccionario (y el diccionario es sagrado, siempre tiene la razón, es poseedor absoluto de la verdad) tengo ‘poco juicio’, o sea, que lo he perdido, pero vamos, perder el juicio, a no ser que seas abogado, tampoco es una catástrofe. Así que por esto no me preocupo. ‘Disparatado’, bueno, en mi caso ‘disparada’ sí bueno, disparada sí voy a veces, sobre todo cuando tengo prisa, no disparada, voy como una bala. ¡Ah, no! Perdón, era ‘disparatada’ que debe ser algo así como estar en un escaparate y que todo el mundo te mire extrañado porque estás o vas desordenada porque dice ‘dispar’. Cada vez lo entiendo menos. Según mi librito éste de... espera, ¡madre mía! ¡1800 páginas! También soy ‘imprudente’, pero como esta palabra no la identifico, vamos que no entiendo lo que quiere decir, pues vuelvo a zambullirme en el diccionario y para mi sorpresa dice ‘que no tiene prudencia’, vaya, pues ahí sí que me ha pillado, porque efectivamente no hay ninguna Prudencia en mi familia, no tengo ninguna tía ni abuela ni prima que se llame así, es más, tampoco tengo vecinas o amigas con ese nombre. Voy a tener que ponerme a buscar, estoy viendo que hasta que no encuentre a esa prudencia todos me van a tomar por loca.
Sin darme cuenta me he dejado la primera definición para el final, por aquello de que los últimos serán los primeros, o los primeros los últimos, porque como el que ríe el último ríe mejor... los refranes son muy divertidos, con eso de que se contradicen unos a otros... En fin, quizá aquí encuentre la solución. Debo concluir que he perdido la razón. ¿Cómo interpreto yo esto? Si he perdido la razón es porque me la han quitado, o sea, que encima de loca me roban. O debo entender que si he perdido la razón es porque no la llevo, y si no llevo la razón es porque miento, o sea, que encima de loca soy una mentirosa. Bueno, creo que ahora lo entiendo, ¡claro! He perdido la razón, por lo tanto tendré que comprarme el ABC o El País, vamos, que nadie puede vivir sin periódico o se vuelve loco.
Al final el diccionario no me ha aclarado mucho las cosas. Yo pensaba, aunque parezca una tautología, que iba a decir que ‘loco’ es ‘el que hace locuras’. Y entonces sí, lo confirmo, estoy absolutamente loca, pero inmediatamente me pregunto ¿quién no ha hecho alguna vez una locura? Por amor, por celos, por dinero, por venganza, por llamar la atención,... ¿No son locos los artistas? Porque construyen otra realidad con palabras, con pinturas, con miradas, con acordes. También están locos los suicidas, los fanáticos, los radicales, los mentirosos, los farsantes. ¿Y el resto? ¿La mayoría está absolutamente cuerda, completamente en sus cabales? Lo dudo, y no es una canción. Por fin he comprendido por qué estoy loca. Y ustedes, señores cuerdos, están locos también si creen que yo estoy loca. Hay quien ve la locura en la mente ajena, y solo ve la cordura en la propia. No es más loco el que vive sin saber que está loco, que aquél que se lo hace ver. Así que saludo a todos a aquellos locos que dicen que estoy loca.
(8-7-03)

Petón dijo
Abraham(iba a sacrificar a su propio hijo, un grillao, ya, ya), Moisés ¿cómo coño quieres separar las aguas de un río?, Alejandro Magno va y coloca su ejército al revés, las falanges macedónicas, Julio César no cruces el Rubicón, no cruces el Rubicón; quién es ese zumbao que quiere correr 42 kms para avisar que se ha ganado la batalla de Marathon, si seguro que además se tropieza con un oso; Aníbal cruza los Alpes en ¡elefante!, un palestino camina sobre las aguas e inventa el Amor; Pelayo, solo en la montaña, no se rinde; Teresa de Avila cambia las normas, que locura, y escribe como los ángeles locos, como el ángel loco Juan de la Cruz; que los mancos inventan la obra de los siglos y engendran el Quijote ¿nos hemos vuelto locos? eso es como si un sordo compone la Quinta Sinfonía o como si alguien piensa que el sueño de la razón produce monstruos, va y los pinta. El mundo es redondo, está loco ese Galilei, el mundo es redondo, está loco ese Galilei (vale, no estoy tan loco como para que tajéis la cabeza, eppur si muove porque estoy loco...) pero Colón se lo cree y va por sus pisadas hasta las Indias; se le cree Elcano y da la vuelta al mundo...
Estaban locos los hermanos Wrigth. Y volaron. Los Lúmière y pintaron imágenes en movimiento que luego hablaron. Marconi y con él empezó todo, a su locura sin hilos le debo estar contigo ahora. Julio Verne e Isaac Peral, uno lo soñó y el otro lo hizo: locos navegando bajo el agua.
Estaba loco, completamente loco, el Niño que tiraba Piedras a la Luna pero llegó agosto con la fiesta del pueblo y el Niño ganó el concurso de tiro de piedras. Claro.
Estás loca. Enhorabuena. Bienvenida.
P.
Hasta que el personal se anime, aquí estoy yo.
11 Febrero 2006 | 07:03 PM